19 nov. 2009

Sudáfrica, llegada a Ciudad del Cabo... Primeras impresiones...

Ciudad del Cabo desde Lion's Head...
Ahora sí, ¡estamos definitivamente en África!
Hace más de una semana que llegamos y todavía no pudimos acomodarnos con nada. Es increíble que en medio del caos de los primeros días hayamos podido grabar el piloto para México, y lograr ponernos a punto con el inglés. Fueron días apasionantes, con todos los colores y matices que estábamos esperando para una aventura como esta.

Paso de todo y para todos los gustos. Para empezar, hay que nombrar a Sulyvan, un gigante de gestos y sonrisa amable que nos llevó del aeropuerto a la ciudad “for free”, y nos mostró un poco de la ciudad desde sus propios ojos, para terminar este primer paseo en el mirador que marca la entrada al parque nacional Table Mountain, lugar desde donde pudimos obtener la primera panorámica de Ciudad del Cabo. Luego de todo esto, nos alcanzó hasta el centro, y nos abandonó en una realidad virtual difícil de explicar.

La primera percepción de la ciudad fue imponente. Ciudad del Cabo está rodeada por el océano Atlántico, mucha cultura muy extraña, callejones con gente que te grita cosas, negocios muy top que cierran muy temprano, un estadio mundialista y once idiomas oficiales, del cual el afrikans es el más usado y el que menos se entiende. Definitivamente no podemos relatar la cantidad de cosas con las que nos sorprendirmos en estos primeros días... supongo que todavía las estamos procesando... cada cual a su modo y a su tiempo.

En una pequeña fiestita montada en nuestra excursión a Lion's Head...
El primer lugar donde nos acomodamos fue un “backpacker” en la zona del Greenpoint, una zona por demás pulcra y cuidada, y relativamente cerca del centro. Las habitaciones que ocupamos eran compartidas. La cocina era el lugar más interesante, que además de alimentarnos muy bien durante días de filmación que fueron agotadores, nos llenaron de anécdotas y conexiones los primeros días en el continente.Todos los detalles me parecían demasiado cuidados para la imagen que me había formado de África.  

Nos encontramos con los primeros europeos, canadienses y demás treinta nacionalidades que llevamos contadas hasta el momento. Como siempre, la llave para entrar en confianza nos la dio el Fernet, el dulce de leche y Diego Armando, una especie de triada infalible. Javier, un español de sesenta años, fue el primero en acercársenos. Siempre con un pucho en la mano, nos adornó con su compañía y sus historias de viajes. Durante los días que estuvo con nosotros no se canso de repetir: "Y pensar que yo vine a este Hostal a descansar y luego voy y los conozco a ustedes... ¡Joder!" Risas, café, rock y cigarrillos fueron la base de la relación con este entrañable español de camisa arrugada, pantalón de vestir y una onda imperdible.

Haciendo el piloto para México... el robo de la década...
Casi al mismo tiempo apareció en nuestras vidas Marco. Italiano de Sicilia, treinta y siete años, que llevaba tres años viajando adonde el viento osara llevarlo, decidión que había tomado después de haber sufrido un paro cardíaco por stress. El tipo un día explotó, vendió todo lo que tenía, y con la cuenta más abultada que alguna vez me declararon en la cara, se fue a viajar para siempre por el mundo.

En el medio de estas interesantes interacciones, seguíamos grabando el piloto como podíamos. Las situaciones a las que nos vimos expuestos son innumerables. Tratando de llevar adelante esta noble empresa, conocimos a Fátima y Lidia, quienes nos llevaron hasta Long Street, la calle principal, a tomar “el mejor milkshake de la ciudad”. Luego y con la cámara grabando, un rasta chiflado del cual no pude aprender el nombre, un grupo de estudiantes que cantaban y se emocionaban todo el tiempo, "Set" que estaba todo el día en slip, Marina, y todos los nombres africanos de los cuales vamos a prescindir en este blog por incompetencia para reproducirlos por escrito.

La experiencia remarcable y memorable fue la caminata que hicimos hasta la cima de Lyons Head, uno de los tres picos del Parque Nacional Table Mountain. Luego de un buen rato de caminar por la ladera de la montaña, llegamos a la cima, contexto que aprovechamos para realizar algunas entrevistas a un grupo de muchos extranjeros, antes de que cayeran los últimos rayos de sol. Luego, una vista de 360º desde las alturas de Ciudad del Cabo, y una luna llena como pocas veces se ven en la vida, alumbraron una de esas noches que se hacen eternas en la conciencia.

El clima en el que estamos inmersos estaba definido por una mistura entre razas, turistas, desorientación, entrevistas, excitación y trabajo. Fue uno de esos momentos de comunión grupal en los que el silencio irrumpe en la memoria. Una especie de satisfacción de saber que las cosas suceden, y porqué no, una recompensa a tanto tiempo invertido para encontrarnos sentados exactamente en este lugar. Terminamos el día en el hostal, en compañía de Javier que nos invitó cordero asado y Marco que en una corrida de panza llena trajo el postre. Fue uno de esos días completos, donde lo único que restaba, era dormir un poco.

Al siguiente día nos levantamos y fuimos hasta el estadio de Green Point, a ver si nos podíamos colar de alguna manera y conocerlo por dentro. No fue necesario, ya que muy rápidamente tuvimos la suerte de conocer a uno de los capataces de la obra, quien de muy buena voluntad, nos hizo una especie de visita guiada. Camisa de seguridad y casco de construcción en cabeza, entramos con nuestro guía sudafricano para conocer todos los rincones de lo que, en escasos meses, será una de las sedes más importantes de la Copa del mundo Sudáfrica 2010. El pasto estaba plantado hacía tres días, y aunque el estadio no estaba terminado, uno ya se podía imaginar el clima que se iba a vivir.

En fin, los días aquí pasaron muy rápidamente y la intensidad de todo lo que estamos viviendo nos lleva de vuelta al desorden inicial, pero sabemos que de a poco, iremos logrando el equilibrio necesario. Por el momento, solo resta decir que la felicidad que sentimos es ridícula y que todos los días se transformaron en un verdadero “ELIGE TU PROPIA AVENTURA”. Por ejemplo, en este momento hay un rasta sentado al lado nuestro convidándonos vino autóctono, música brasilera de fondo, hamacas paraguayas y no menos de diez mujeres ociosas.

Nuestras opciones en esta página dicen: “si quieres esperar a ver si el rasta te ofrece marihuana quédate sentado sin hacer nada” y la otra, más sencilla aun: “si quieres tener contacto con las chicas extranjeras solo apaga la computadora y deja de escribir pavadas”. El grupo ya esta decidiendo sus opciones. Como sea, las opciones en nuestro propio "Elige tu propia aventura" llegan al mismo lugar: disfrutar, y si se quedan algunos ratos libres, trabajar. Hasta la próxima...

La banda multicultural de Ciudad del Cabo...

9 comentarios:

  1. Y... para empezar, hacer que las mujeres dejen de estar ociosas...!

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  2. que alegría! la están pasando muy bien! más fotos más fotos!

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  3. Muy bueno chicos! Me encanto lo de la triada Fernet, dulce de leche y Maradona... En cuanto a la pregunta yo me quedo con el rasta!
    Abrazos!

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  4. Laburen a las mujeres, y disfruten de las gentilezas del rasta

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  5. Termendo todo, las historias de los conocidos, y los que vendran ! me identifiqe mucho con lo de "elige tu propia aventura" me lei bocha de niña!! y me encanto lo del Marco, que queire viajar de por vida. Me inspiro mucho para juntar dineral y salir a pasear.
    Se los lee muuy pero muy bien, asique sigan juntando anecdotas, experiencia y muchas mas fotos, y que sigan asi de felices y sorprendidos como debe ser, Besos!!

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  6. Que divertido amis!!! jajaja
    cada línea me trae una sonrisa, quiero más anècdotas, y los quiero más aùn...
    asi que existe una Marina en áfrica jajajaja
    muchos besos!!!!
    Maru

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  7. Bueno Pablo no me conoces.. aún, soy de méxico y Fer, ha compartido con nosotros sobre tu viaje, el relato wow!!! me encantó.. podrás presentarme al siciliano????...

    Respecto a las opciones, creo que la mayoría optó por evitar que las mujeres sigan de occiosas. Cuente muchos más. Dios les bendiga

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  8. Opto por lo que ofrece el rasta y las mujeres ociosas... por qué no las dos cosas?? Eso es algo que nunca terminó de convencerme en los "Elige tu propia...", a veces sí se puede hacer todo (o al menos elegir más de una opción), y uds. son un claro ejemplo de eso... si se quiere, se puede...
    Parafraseando a Solita, les tiro una frase medio bufarra pero no encontré otra: "adelante, mis valientes!"

    Besos,

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  9. Sigan así paseen, saquen fotos, conozcan gente y junten anécdotas.
    Les mando un Abrazo

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