8 oct. 2010

Dar es Salaam, su multiculturalidad y el nunca bien ponderado YWCA...

Dar es Salaam...
Apenas vimos que empezaron a rebalsar las cloacas de Mtwara, pero con la troop repuesta espiritualmente, partimos hacia una nueva aventura. Pusimos primera hacia el norte, en busca de Dar es Salaam, la ciudad más grande y más quilombera de todo TanzaniaComo todavía había peligro inminente de pérdidas gastro-intestinales, decidimos que lo mejor era abordar un transporte con servicio puerta a puerta, para ahorrarnos los por mayores de hacer dedo, y el desgaste físico que representan las quinientas horas de viaje por rutas cachivache.


El nunca bien ponderado YMCA...
Edificio musulmano...
Debemos decir que no por el hecho de pagar un bus de mala muerte, las cosas son más fáciles en este todavía indescifrable continente. Tuvimos que pelearnos mucho con el pelafustán que nos acomodó los bolsos, aguantar los embates de los pozos sin amortiguadores, la incomodida de los asientos (más para personas largar y flacas como yo), una ruta rota en varios tramos, saltos y más saltos; un calor agobiante que resalta y remarca constantemente los olores agrios a chivo, pedos que circundan el ambiente, y un tránsito en la entrada a la ciudad que, cuando ya estábamos dando el viaje por finalizado, nos demoró dos horas más a paso de hombre. Las nueve horas estimadas de viaje, se transformaron en catorce.

Cuando estábamos entrando a Dar es Salaam en mi cabeza revoloteaba la frase de una canción de la película Habana Blues: "Hoy miro a través de ti... las calles de mi Habana... tu tristeza y tu dolor, reflejan sus fachadas", y como muchas veces pasa, las cosas que estamos pensando, escuchando o leyendo, son absolutamente aplicables a lo que estamos viviendo; y aunque Dar es Salaam no tiene una sola cosa parecida a la Habana, la canción me pareció acertada para describir la primera impresión. Nobleza obliga a hacer una salvedad: la gente no parecía estar para triste... al que le daba tristeza lo que estaba viendo era a mí.

Rusticidad y centro...
La eterna fritanga al paso...
El barrio de los picapiedras es Recoleta al lado de los suburbios de Dar es Salaam. No había una sola casa derecha, o lo suficientemente grande para albergar a más de media persona. El hacinamiento y la superpoblacion que observaba por la ventana del bus era impactante; a pesar de eso, el movimiento y la actividad ya cayendo la noche, era intensísimo y hasta desmesurado. No había comercio que estuviera cerrado. La gente intercambiaba de todo un poco, y se movía con una llamativa animosidad por las deterioradas y anárquicas calles de barro de los suburbios. Una ciudad que parecía respetar su condición, su naturaleza y su existencia, más allá de cualquier narrativa o visión negativa.
Hinduismo...
Cuando logramos salir de la estación de bus, encaramos hacia el YWCA, el más barato, y por ello, el más famoso hostal del centro de Dar es Salaam. Lamentablemente al llegar no había nadie que nos pudiera recibir. Un señor de seguridad nos sugirió de manera muy amable, pero a la vez muy rígida, que regresáramos al día siguiente.

en el coche de un taxista que no entendía adónde queríamos ir, cosa más que lógica, ya que nosotros tampoco sabíamos, emprendimos una recorrida hotelera que vio éxito luego de casi una hora, gracias a la ayuda desinteresada de un local que nos indicó y casi consiguió diría yo, lo más barato que había disponible en aquellas horas nocturnas. Hay que remarcar y resaltar la buena onda del tachero que no nos cobró casi nada.

En fin... pasó la noche, y al otro día logramos instalarnos en el famoso YWCA. ¿Pensión?, ¿hotel?, ¿hospital?, ¿lugar?, absolutamente llamativo. Caminando por sus pasillos empezamos a reaccionar de la mezcla racial, cultural y religiosa que se fusionan en Dar es Salaam. Musulmanes, católicos, blancos, negros, hindúes, chinos, y gente del todo el mundo, se dan cita dentro y en los alrededores de este ¿palacio?, ¿cárcel? ¿monoblock?... multicultural.

Cruzando a la ciudad...
Del otro lado...
Los corredores que serpentean por sus tres pisos y entre las habitaciones son tantos y tan largos que te dan tiempo de cruzarte a los más disímiles personajes y crear alrededor de ellos las más locas aventuras. Fumar porro hace más recomendable y divertida la experiencia. Una especie de mini ciudad en el centro de la gran ciudad, que funcionó como base de operaciones para realizar el tramiterío correspondiente a la vuelta al hogar de dos de los integrantes de la troop, y solventar una serie de problemas burocráticos y electrónicos que veníamos acarreando desde que se nos quemaron los enchufes de los equipos en Pangane.

Primera vez que esta troop asistía y atestiguaba una mezcla arquitectónica y racial tan variada e interesante. Una exacta proporción de musulmanes y católicos, así como hindúes y negros conviviendo armónicamente, conversando, comerciando y reluciendo toda su carga cultural por las calles de esta laberíntica y muy poco planificada ciudad. 
Daba la sensación de que las personas tenían alrededor de su cuerpo algo así como una burbuja que cubría el pequeño y exacto lugar que le pertenecía, y que cada uno la reconocía en los demás y la respetaba a rajatabla. Cada persona y cada negocio un aura particular, y cada pequeño espacio, un lugar para decodificar.

Por los suburbios de Dar es Salaam...


Paseamos mucho por el centro admirando las mezquitas y la cantidad de rotondas que minan las esquinas. Tuvimos tiempo para recorrer un exquisito malecón que pinta el perímetro con las imponentes aguas del Oceano Indico y otra gran cantidad de catamaranes y barcos mercantiles que transitan las mas disímiles rutas marinas... de las cuales la más famosa es la que apunta hacia la histórica Zanzíbar, isla completamente musulmana y uno de los principales centros turísticos del país y del continente.

Precisamente hacia allí íbamos intentar llegar "de cualquier manera", para sellar los últimos días de este grupo que muy pronto se vería nuevamente reducido a dos personas... pero eso es parte de otra de las historias tristes que alimentan esta infinita felicidad. 
Por lo pronto los dejamos con las pocas fotos que tenemos, debido a algunos problemillas técnicos. Esperamos que las puedan disfrutar y será como siempre hasta la próxima.

Hasta la próxima...

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