24 jun. 2010

Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 - Polokwane - Argentina vs. Grecia...

Va llegando gente al baile...
La mañana arrancó con una espectativa algo más relajada que la de Korea, ya que Argentina estaba casi clasificada, por lo que el viaje hacia Polokwane se convertió en una divertida aventura a ver un partidito de fútbol contra una tal Grecia. En la ruta nos encontramos con toda la banda de locos que no paraban de cantar y de tocar bocina convirtiendo los peajes y la ruta Johannesburgo – Polokwane en lo más parecido a la autopista Buenos Aires – Mar del Plata.

Luego de tres horas y media de viaje, y de habernos encontrado a Francella en el camino comiendo hamburguesas con cinco pibitos, llegamos a la pintoresca y desconocida ciudad.


Derechooo...
Dale... algo... lo que sea... dame algo...
Viejos cancheros con jóvenes pavotes...
Estacionamos, comimos un pollo que habíamos horneado a la mañana y nos fuimos a ver si podíamos vender una entrada que nos sobraba. Así fue como llegamos al "Punto de encuentro Quilmes", predio donde uno tenía la sensación de estar en alguna cancha el conurbano bonaerense, o en el ala de una cárcel de refugiados que ofrecían un espectáculo argento un poco repetitivo y altisonante.

Típicos cantos, mucho barrabrava y el contrabando de entradas más violento que vimos en nuestras vidas. Había barrabravas con bolsas de tickets, lo que no llamaba tanto la atención, sino que más confirmaba que el fútbol argentino es una mafia de última. Mientras tanto delante nuestro apareció Tula, muy tranquilo y sonriente, con buenos modos. Fue recibido con un aplauso bastante acentuado y una manga de fanáticos que posaban con él para la foto.

Sinceramente el punto de encuentro Quilmes daba un poquito de miedo. No sé porqué estos barrabravas tienen la ridícula necesidad de mostrar que son "pulenta", o caminar con caras de malos como desafiando el medio ambiente, haciendo chistes estúpidos sobre lo borrachos que se van a poner, y hablando como si estuvieran en medio del fuerte apache a punto de pegar una tiza de merca.

Dan un poco de risa, pero también un poco de pena. Son personajes agresivos, sucios y decadentes. Tiraban la latas de birra en cualquier lado, agitaban a cualquier pibita con un inglés inentendible, y se reían exageradamente de todo llamando toda la atención posible. Parece que compiten entre ellos para ver quien es más ignorante y pelotudo. El espectáculo barrabrava es decadente y da sepia de lo vetusto y corroído que se respira.

Cada vez que entraba algún europeo pasado en blanquito, miraba y salía disparado con la frente llena de preguntas. De fondo se escuchaba alguna canción de La Mancha de Rolando o Rodrigo, mientras al frente aparecía algún gato maquillado de la tele a hacer preguntas mega estúpidas y mostrar "cómo se vive el mundial en África". Los más bobos se amontonaban y trataban de robar un pedacito de la cámara para mandarle un beso a "la vieja", o decir "esta noche le rompemo el culo", "ehh ¿de qué medio so?".

Estadio mundialista de Polokwane...
Argentos...
Para lo único que sirven las banderas...
Al margen de todo esto, logramos vender la entrada a último momento y previo paso por fantasilandia, nos empezamos a meter en el estadio. El lugar estaba perfectamente organizado y apenas visualizamos a la hinchada por una de las ventanitas que dan al campo, empezó a correr la adrenalina. Hay pocas cosas más lindas que la primer imagen que uno encuentra cuando asoma la trompa a la popu y descubre tanto color blanco y celeste impregnados en banderas, remeras y demases. Los griegos habían concurrido masivamente ostentando unos exponentes femeninos de primera línea. Todas muy simpáticas y llamativas. Para pensarlo como próximo destino.


¡Hola Barsky!...
El partido lo vimos desde atrás de uno de los arcos, al ritmo que Barsky mientras hablaba a alguna cámara, demostraba sus cualidades futbolísticas devolviendo algunos de los malogrados tiros de precalentamiento al arco de Romero.



Esta vez con muchos menos nervios sacamos un montón de fotos. Podíamos ver hasta los gestos de los jugadores que se acercaban al arco que defendió Romero durante la primera mitad. Se vivieron algunos momentos emotivos cuando sonaba “que de la mano de Maradona... todos la vuelta vamos a dar... vení vení...”... aunque el partido fue angustiosamente aburrido con un acentuado gusto a nada que claramente se desprendía del hecho de no estar jugando por nada.


En el entretiempo fuimos a buscar un café, que era la opción de consumo más barata, ya que una cervecita de choronga cuesta el equivalente a casi veinte pesos, suma que al menos nosotros, no estamos dispuestos a pagar. Hicimos los mandados entonces, y previo paso por fantasilandia, nos metimos a ver la segunda mitad.

De cerquita...
Honor y respeto: "Verón, Verón, que grande sos"...
Cuando parecía que el todo iba a ser para el olvido metió el gol Demichellis, lo que de alguna manera nos pagaba la entrada y desahogaba; y cuando parecía que la victoria iba a ser por la mínima diferencia, apareció en la cancha Palermo con una cara de felicidad que denotaba la alegría de un niño al que le devolvieron el juguete. La popu le dio una cálida bienvenida y muchos aplausos de reconocimiento.
Con esa envión anímico, el loco encaró para nuestro sector, metió el segundo y nos lo gritó en la cara, desatando sonrisas en todos los sectores de una cancha que coreaba: "Paaleeermo, Paaleeermo...". Aplausos y empatía con el goleador histórico y máximo patadura de los últimos tiempos.

.....................
Gritalo loco... te lo merecés...
La cancha fue una fiesta una vez más. Con el resultado aseguramos el partido de octavos del domingo en Johanesbugo, evento para el que tenemos entradas, y para el que pensamos hacer unos días de yoga para no morirnos de un ataque adentro de la cancha. Muy ordenadamente nos fuimos retirando para emprender el camino de vuelta. Llegamos de vuelta a Johannesburgo a eso de las tres de la mañana.
 
El mundial sinceramente es un evento inconmensurable para esta troop. Hasta el domingo o lunes cuando nos veamos nuevamente en este espacio riendo y felices. ¡Vamos Argentina!

2 comentarios:

  1. che banquen un toque con fantasilandia a ver si no llegan a la final!

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  2. No son barras, Pablito. Capaz que por estar lejos, no sabés que estamos viviendo un período nacional y popular, antimolopólico, de sustitución de importaciones... ¡PERONISTA! jaja
    ¡Saludos! y disfruten

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